Sonrisa cómplice

Cuando dos adultos ven a un niño a punto de descubrir la acidez de un limón... intuyen que en breve van a compartir una experiencia fugaz que permitirá que sus almas se toquen.
Sonrisa cómplice
utilitas coaching y consultoría S.L., Ibon Urretavizcaya 21 de octubre de 2013
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Elijo inspirar
Inspiro profundamente, no es una respiración más en mi vida, ni una menos en lo que me quede de existencia, es la única en la que puedo elegir en que voy a emplear la energía obtenida.