Sensaciones vitales
Hay tres sensaciones que me conectan con la vida: sentir la hierba en la planta de los pies,  remojar mis tobillos en la orilla de una playa y una muestra de afecto inesperada.
Zona de confort
Cuanto más exploro mis pensamientos limitantes con mayor detalle visualizo los tétricos y cenagosos nichos en los que me escondo de mi mismo.